Sin Filtro: Si no puedes contra ellos… ¿contrátalos? (Blog Medios y ciudadanos)

Mediosyciudadanos, Por Alejandro Navarrete

 

El conductor y comediante Victor Trujillo, conocido por su personaje del payaso “Brozo”, intentó trabajar bajo sus propias reglas cuando llegó a Televisa y así lo dejó en claro públicamente.

 

Afirmó que ya no eran tiempos de ponerse la camiseta de una empresa y que más bien él traía su propia camiseta. Añadió que por respeto a su amigo José Ramón Fernández (con quien había estado en la otra televisora) no participaría en Mundiales o Olimpiadas con su nueva empresa.

 

Meses después, sin embargo, Trujillo tuvo que echarse para atrás y por decisión de la empresa (al parecer no opcional para él) tuvo que participar en las transmisiones del Mundial, tal como dos años después tendría que participar en la difusión de los videoescándalos vs el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

 

El recuento viene a colación por la polémica que ha generado el nuevo programa de Televisa, “Sin Filtro”, en Foro TV, en donde participarán varias personas de alguna manera ligadas públicamente al movimiento juvenil #Yosoy132 que tanto llamó la atención nacional durante el proceso electoral y, entre otras cosas, protestó vs Televisa y la manipulación mediática.

 

“Sin Filtro” será un programa de discusión entre jóvenes universitarios y de hecho será moderado por el analista Genaro Lozano, quien pactó la emisión con la televisora y fue el mismo moderador del debate entre candidatos presidenciales que organizó #Yosoy132.

 

También participarán algunos de los universitarios que participaron en ese movimiento juvenil, incluyendo Antonio Attolini, del ITAM, una de las caras más visibles de #Yosoy132 (o quizás la más) en los medios de comunicación y en la opinión pública, que es lo que más ha generado polémica.

 

Ante las numerosas críticas que generó el tema en redes sociales como Twitter, por considerarse un acto de incongruencia, Attolini, Lozano y los otros participantes se han defendido argumentando que hay que celebrar la apertura que da la televisora.

 

Lozano afirmó que es bueno que ahora la voz de los universitarios esté en los medios y Attolini se defendió así: “Infinita sería la lucha si no empezamos a ganar terreno. Ahora lo tenemos al interior de la cueva del lobro. Digamos las cosas que se ocultan”, se defendió en su Twitter.

 

Por supuesto, la apertura informativa siempre es de celebrarse, más cuando en efecto durante las elecciones dominó una clara inequidad mediática que pareció hacernos regresar varios lustros en el reloj histórico (aunque también la exageración de estas mini “aperturas”, a estas alturas, parecería un retroceso).

 

Sin embargo, me parece que programas como éste ayudan más a Televisa que a un verdadero cambio en los medios. En vez de cambiar el sistema y el plan de los medios, los “críticos” son alineados y entran al sistema de éstos, legitimándolos.

 

Televisa necesita limpiar su imagen y proyectar una verdadera imparcialidad informativa. Es evidente que están conscientes de ello.

 

En realidad, todo el canal de Foro TV parece estar destinado para eso, tal como Canal 40  también parece tener ese fin para TV Azteca: ayudarles a limpiar la imagen negativa y falta de credibilidad que generan con su actuación en sus canales principales y durante las coyunturas clave (como las elecciones).

 

Pero para las televisoras esto no es nuevo. Gente como Ricardo Rocha, Denise Maerker, Victor Trujillo, Carlos Loret e incluso Carmen Aristegui y Javier Solórzano, por hablar de periodistas, han representado en su momento para la empresa una oportunidad de presentar rostros que le brinden credibilidad.

 

Por otro lado, intelectuales críticos de las televisoras, como Carlos Monsiváis, Carlos Montemayor, Elena Poniatowska, o Denise Dresser también han sido invitados por la televisora dentro de la “apertura” que ha querido mostrar en los últimos años.

 

Pareciera de repente también como si se aplicara una estrategia de “si no puedes con ellos, contrátalos”, al viejo estilo de la cooptación de inconformes.

 

 

 

Ante la crítica en un mensaje del público sobre que se “vendió”, Brozo contesta al aire.

 

Lo cierto es que la visión de Televisa en estos temas del dinero y sus contratados se ha podido vislumbrar cuando ha respondido a críticas de colaboradores o ex colaboradores suyos.

 

Carmen Aristegui, cuyo programa en Televisa terminó tras sacar reportajes sobre la pederastia del Padre Marcial Maciel y en Televisa Radio cuando la empresa le quiso cambiar su libertad editorial por contrato, lo vivió en persona cuando la empresa usó como argumento el dinero que le había pagado por su trabajo para desacreditar críticas suyas.

 

De la misma manera, Denise Dresser fue recordada, cuando no venía al caso, que “es una colaboradora” en la respuesta de Televisa a una muy crítica columna de la analista en el diario Reforma en el 2010.

 

Es claro que son y han sido muy pocos los casos de periodistas o analistas que trabajando en Televisa se atreven a difundir información que la cuestiona directamente en sus intereses más fuertes, desde sus mismos micrófonos, algo además lamentable, dado el importante papel que las televisoras han tomado fácticamente en la vida política del país.

 

 

 

 

Seguramente como Victor Trujillo en el 2002, Attolini y sus compañeros de panel buscarán tener su propia camiseta, no la de Televisa, y decir lo que piensan con libertad total y bajo sus propios criterios. Veremos si pueden lograrlo y mantenerlo.

 

Aun así, me parece que la apuesta de Televisa en este caso es ésa: es menos costoso tener un programa los domingos por la noche en un canal así donde un pequeño grupo de universitarios pueda decir “lo que quiera” que ejercer una verdadera apertura en los momentos y sitios cruciales.

 

El reto verdadero será poner demostrar que no son sólo nuevas piezas en el museo de la “apertura” televisiva, como lo demostraron, por ejemplo, Aristegui y Dresser (quien por cierto cuando entró a un programa de Foro TV en 2010 hizo declaraciones muy similares a las de Attolini: “cuando se abren los espacios,  hay que tomarlos”).

 

En todo caso, esta polémica en redes sociales es muy saludable para la crítica de medios y abona más a que dicho programa vaya a tener quizás mucha mayor libertad y atrevimiento, y a que la televisora vaya a seguir esforzándose ahora más por convencer a la ciudadanía de su “apertura”.

 

Pero lo más importante, hasta ahora, tal vez, es que esta polémica podría ayudar a que la conciencia crítica de las audiencias respecto a los medios se reactive, tras el despertar que logró #Yosoy132 en un principio. Y eso sí sería un logro importante para el cambio en los medios.

http://www.mediosyciudadanos.com/2012/10/sin-filtro-si-no-puedes-contra-ellos.html#.UI663ZOcKaU.twitter

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