El PRD y Attolini

Lo que los mexicanos ya no podemos repetir, una y otra vez, es la pintada de rayas inamovibles y de fronteras infranqueables.

Por Ramón Alberto Garza, publicado en Reporte Índigo

Dice la vieja conseja popular que la burra no era arisca, los palos la hicieron. Y tiene razón.

El gen de la transa y de la componenda se inoculó hasta los huesos en la gestación del sistema político mexicano de la segunda mitad del siglo 20.

Cualquier encuentro amigable entre opuestos o cualquier acción condescendiente entre rivales es interpretado en automático como arreglo, cochupo o transa.

Sin duda la historia y las experiencias se encargaron de sepultar dos elementos fundamentales para que una sociedad avance: la tolerancia y el beneficio de la duda.

Viene este preámbulo por dos eventos ocurridos el miércoles que, aunque ajenos entre sí, tipifican claramente este síndrome de la traición.

Uno es el encuentro entre los gobernadores del PRD y el presidente electo, el priista Enrique Peña Nieto. Una comida en la que buscaron sus puntos de coincidencia.

El otro es la inminente aparición de Antonio Attolini, el vocero del movimiento #YoSoy132, como una estrella más del Canal de las Estrellas.

En ambos casos las oleadas de críticas no se hicieron esperar en unas redes sociales congestionadas de insultos para “los que ya se vendieron”.

En el caso de los gobernadores perredistas y el priista Peña Nieto la disonancia es elevada porque el PRD fue uno de los partidos que demandó la nulidad de la pasada elección presidencial.

Pero ya expedida –haiga sido como haiga sido– la constancia de mayoría, ya hay un presidente electo que asumirá el cargo el primero de diciembre.

Y los gobernadores no comen lumbre. Saben que tendrán que negociar con la Federación y que la gestoría en Los Pinos es indispensable.

Si lo dudan, pregúntenle a Marcelo Ebrard, que comenzó el sexenio negándole el saludo a Calderón y terminó del brazo y por la calle con el presidente.

Además, perredistas, perredistas, perredistas, salvo Graco Ramírez, no lo son. El grueso del elenco viene de las filas del PRI. Gabino Cué, Ángel Aguirre, y Arturo Núñez. Miguel Ángel Mancera es ciudadano y se cuece aparte.

Pero a fin de cuentas ¿tiene algo de malo concederle el beneficio de la duda a quien va a ser el inquilino de Los Pinos durante seis años?

El sospechosista que casi todos los mexicanos llevamos dentro, obliga a calificarlos de “entreguistas”. ¿Y por qué no aceptar la sana diversidad que nos da la democracia?

El caso de Attolini es todavía más grave. El #YoSoy132 fue incubado en la acusación de la cerrazón de las televisoras –Televisa y Azteca– a opiniones distintas. Su censura era a la manipulación de las imágenes a favor de un candidato: Peña Nieto.

Pero ahora que Televisa le abre las pantallas, que se decían cerradas, a uno de los líderes emblemáticos del movimiento, sus correligionarios lo tachan de traidor. Y puede ser.

Pero no se debe opinar desde la ignorancia. Veamos primero si el Attolini del #YoSoy132 es el mismo Attolini de Televisa. Si lo es, se habrá dado un gran paso para reivindicar la causa. Si no, se confirmarán las sospechas.

Lo que los mexicanos ya no podemos repetir, una y otra vez, es la pintada de rayas inamovibles y de fronteras infranqueables.

Los perredistas y Peña Nieto tienen todo el derecho de sentarse a la mesa, intentar ponerse de acuerdo y buscar lo mejor. Sirvamos en esa mesa el beneficio de la duda.

Attolini y Televisa tienen todo el derecho de meterse en una sola pantalla de televisión de donde saldrá una opinión que recibirá el veredicto inapelable de libre o comprada. Confirmemos si hay o no tolerancia.

Perpetuar lo contrario es inmovilismo. Y lo que no se mueve se estanca. Y lo que se estanca se apesta. Apostemos a la modernidad.

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2 Respuestas a “El PRD y Attolini

  1. ¡Que flojera de nota! No es cerrazón y hay que estar bien informado Attolini no es el corazón de 132, ni nunca lo fue, secoló habilmente eso sí, él tiene el derecho de hacer lo que quiera pero no de cobijarse con el movimiento y después hacer tratos en lo oscurito con Televisa, ni jugar a que salía a las calles a gritar consignas en su caso la congruencia brillapor su ausencia y como dice Carlos Salinas de Gortaria: 2no se hagan bolas” Porque al pan pan y al vino, vino.

    Dicho sea de paso Attolini ya cuenta con el repudio nacional e internacional no solamente del movimiento.

  2. Jejeje cito a Carlos Salinas para que el comentario arrope bien a Attolini, ya que son sus nuevos mentores y amigos. ¡Honorables amigos!

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