“Sin Filtro”: triunfo de los jóvenes opinión de Krauze (Milenio)

Por Epicentro de León Krauze, publicado en Milenio

Foro Tv, el canal de noticias de Televisa, estrenará el próximo domingo Sin Filtro, un programa conducido por Genaro Lozano, tipo inteligente que fuera, entre otras cosas, moderador del debate organizado por #YoSoy132 durante las elecciones.

La intención del programa es reunir, en una mesa redonda, a integrantes del propio movimiento estudiantil y sumar a otros jóvenes en edad universitaria para debatir el rumbo del país.

Sin Filtro todavía no debuta, pero ya en Twitter le han tundido hasta con la cubeta de la indignación “trendy”, esa que germina con particular alegría en las redes sociales. La furiosa reacción que leí el martes por la noche —cuando se estrenaron los promocionales del programa— me dejó perplejo. No entiendo cómo la conquista de un espacio mediático puede ser interpretada como una claudicación.

Para mí no cabe duda: la existencia de un programa como Sin Filtro es un triunfo histórico de los universitarios en su relación con el gigante televisivo mexicano. Y lo digo con conocimiento de causa. En 1997, Televisa lanzó Espacio, un proyecto fructífero de vinculación con universitarios. Yo estuve en ese primer equipo que organizó el primer Espacio y participé en varias ediciones subsecuentes. Me gustaba particularmente el ambiente de diálogo en las conferencias y reuniones. No me gustaba que Espacio nunca hubiera generado un “espacio” duradero para los jóvenes en los canales de Televisa. Siempre creí deseable que las voces de aquellos universitarios preocupados, informados e indignados tuvieran un eco en el tiempo aire de la empresa. Quince años después, Televisa ha dado un primer paso innegable, producto de la presión de los jóvenes.

Habrá quien diga que la “lucha” de estos jóvenes habría sido más digna y productiva desde afuera del sistema que critican. Comprendo el argumento, pero no lo comparto. Televisa (como TV Azteca y todas las otras grandes compañías de medios) producen contenido. Cambiar “el sistema” implicaba modificar el producto del “sistema”: el contenido. Hoy, los jóvenes tienen un espacio que antes no tenían, que se les había negado por años. En él, podrán producir —en libertad— su propio contenido. Si alguien intenta imponerles cualquier cosa, podrán denunciarlo de inmediato, con la mayor legitimidad. Han comenzado a incidir, de manera tangible, desde adentro. Si eso no es un triunfo, no sé qué es.

Consultar nota original

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s