MVS: hechos vs dichos

Marco A. Mares

El Economista

Más allá de la supuesta represalia por su línea editorial o el engaño por parte del gobierno federal del que se autoproclama víctima el presidente de MVS, Joaquín Vargas, en torno del rescate que determinó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de la banda 2.5 gigahertz (GHz), hay hechos que son irrebatibles e incontrovertibles.

Son los hechos frente a los dichos. Son hechos, sustentados en datos de las autoridades competentes: la SCT y la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), frente a los dichos sin pruebas fehacientes del empresario.

Uno de los hechos concretos es que MVS mantenía sin utilizar las frecuencias de esa banda e incluso presentaba información falsa a las autoridades para tratar de engañarlas con un mayor número de usuarios al que realmente tenía en la mayor parte de las frecuencias de la red que disputa.

La investigación que realizó El Economista revela que MVS reportaba en 60% de sus concesiones usuarios fantasmas, de acuerdo con reportes oficiales.

Y no sólo eso, desde el 2009, las autoridades cuestionaban la información respectiva del consorcio que encabezan los Vargas. El Grupo MVS mantenía las frecuencias de la banda 2.5 GHz prácticamente desiertas, de acuerdo con la Cofetel.

El otro tema es el que concierne a la contraprestación económica.

Los Vargas dicen que el gobierno pretendía cobrarle cantidades extraordinarias con precios de referencia sobre otras bandas no comparables. El secretario de Comunicaciones, Dionisio Pérez Jácome, lo desmiente y sostiene que se le dieron todas las facilidades a MVS. Sin embargo, ese grupo no aceptó pagar lo que el gobierno considera justo, a pesar de que en varias ocasiones se ajustara con base a parámetros internacionales.

MVS -afirma Pérez Jácome- ofreció pagar poco más de 10% de lo que recaudó el gobierno por la licitación 21, en la banda de 1.7.

El tema de la contraprestación económica -sobre la cual MVS no aceptó ninguna propuesta ni propuso alguna razonable- y la falta de uso de las frecuencias son las dos razones principales sobre las que fundamenta el gobierno su argumento para el rescate de la banda 2.5 GHz.

Vargas, en su defensa, ofrece una versión escandalosa pero sin presentar un sustento claro para contraargumentar las dos razones de la SCT para realizar el rescate.

Hace una explicación muy poco clara sobre el precio que, desde su particular punto de vista, debería tener la banda 2.5 GHz, así como de las referencias internacionales que deberían tomarse en consideración.

Por cuanto al nulo uso de la banda, prácticamente, no hace referencia.

En cambio, MVS ha optado por difundir una larga y tenebrosa historia, tan escandalosa como poco creíble. Vargas dice que trataron de chantajearlo y el gobierno sostiene que no hay chantaje alguno.

Son dimes y diretes.

Lo que sí es evidente es que Joaquín Vargas está dispuesto a un pleito prolongado.

Y también es obvio que el interés de un particular, que se ha obstinado en mantener concesiones como si fueran suyas y no del Estado, estaría retrasando una mayor competencia en el negocio de las telecomunicaciones en México, en detrimento de los usuarios que esperan más y mejores servicios a menores precios.

Nota original

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s