Por Víctor Beltri, publicado en Excelsior.
Disfruté enormemente la final de la Eurocopa el día de ayer. Independientemente del resultado, y a pesar de que por motivos familiares tengo más afinidad con uno de los dos equipos, me gustó la pasión del juego, la entrega de las dos selecciones, y el compromiso de la afición. Conforme avanzaba el partido, no podía dejar de pensar en la elección que, al mismo tiempo, tenía lugar en nuestro país. Sigue leyendo