Por Regina Santiago Núñez y Juan Manuel Martínez, especial para el observatorio de medios OMCIM, vinculado a la Universidad Iberoamericana.*
El viernes 9 de marzo, la candidata presidencial del PAN,Josefina Vázquez Mota tuvo un mal día en redes sociales. El mal manejo de una cuenta “alternativa” denominada @JosefinaVM2012 le provocó severos problemas que la distrajeron en su gira por Los Angeles. Federico Arreola, promotor de López Obrador y uno de sus principales críticos en redes sociales, aprovechó las pifias de esa cuenta @JosefinaVM2012 –aparentemente vinculada con Antonio Sola — para posicionar el tema de que Vázquez Mota respalda a los sectores duros del PAN que se identifican con planteamientos como los del joven simpatizante Juan Pablo Castro Gamble.
Antonio Sola es un consultor español, naturalizado mexicano, a quien se ha responsabilizado de la campaña negra contra Andrés Manuel López Obrador en el proceso electoral de 2006. Una semana antes del caso Castro Gamble, Sola había recibido también el respaldo de la cuenta @JosefinaVM2012 y lo había presumido ante sus seguidores. Esto hace que surja la duda razonable de que Sola pudiera estar relacionado con el manejo de dicha cuenta. Un hecho significativo es que la candidata tomó distancia de los twits de la cuenta @JosefinaVM2012 pero nunca la denunció como apócrifa o se refirió explícitamente a ella. El sitio fue clausurado tras los perjuicios que sus twits del 9 de marzo generaron para la candidata del PAN. Sin embargo, habrá que esperar la evaluación de este episodio en el equipo de campaña de la candidata, donde hay quienes ven con recelo a Sola. Compartimos este análisis de caso como parte de nuestra convicción de que la guerra sucia en las campañas electorales genera un clima de polarización que hace imposible la gobernabilidad.