Publicado en El Universal
Ricardo Alemán: En su columna del 10 de junio del año en curso “La mano que mueve al #YoSoy132″ publicada en el periódico El Universal, hace referencia a mi persona de la siguiente manera:
Es visible el liderazgo de Gerardo Cornejo, estudiante de la UANL, activista de redes sociales y crítico de la IP regiomontana en especial de Lorenzo Zambrano. Cornejo aparece vinculado al empresario Alfonso Romo quien, a su vez, metió a López Obrador a la casa de los grandes capitanes regios. Por esa razón, además del diario La Jornada, el periódico Reforma se convirtió en uno más de los mayores foros de difusión y propaganda del #132 estudiantil (Alemán, 2012).
Haciendo uso a mi derecho de réplica, aclaro los puntos y desmiento al Sr. Alemán.
Sí soy estudiante de Derecho en la UANL, es mi segunda carrera, ya que me gradué de la Licenciatura en Economía en el 2001 por la misma universidad. Sí soy activista en las redes sociales y también en la calle. Soy crítico de la oligarquía regiomontana, no de la IP, de hecho pertenezco a ella al ser microempresario. Soy crítico de la acumulación excesiva de la riqueza y de que el Estado siga favoreciendo a esos herederos privilegiados, como lo ha hecho, por ejemplo, al cederles gratuitamente una parte de La Pastora a FEMSA para construir su estadio de futbol.
Es verdad que soy especialmente crítico de Lorenzo Zambrano, ya que es dueño de CEMEX, empresa que lucra con un recurso natural que es de todos y que realiza prácticas poco benéficas para el consumidor nacional. También -y particularmente- critico cómo Zambrano se apropió gratuitamente de la administración del equipo Tigres de la UANL en complicidad con FEMSA y el rector en turno Reyes Tamez Guerra (el cual luego fue designado a la SEP). Critico cómo desde 1996 no ha aportado un peso a la UANL y ha reportado más de mil cien millones de pesos en pérdidas, las cuales deduce en su empresa heredada CEMEX con la anuencia de Antonio González (hoy secretario de educación de NL) y el actual rector recién reelecto Jesús Áncer, quienes no han defendido el interés universitario, sino que han permitido que el contrato no haya sido cumplido y en conjunto con Zambrano se han burlado de la inteligencia de la comunidad universitaria. Critico a Zambrano por bloquear recursos a la educación pública en Nuevo León para favorecer su negocio el ITESM.
El Sr. Alemán miente al decir que estoy vinculado con el empresario Alfonso Romo, lo cual aclaro categóricamente, no tengo ninguna relación con él. Me deslindo completamente de él, de hecho he sido uno de los críticos de su participación dentro del movimiento progresista, al cual sí pertenezco. También aprovecho para deslindarme de Camacho Solís.
En lo que respecta a la acusación primaria del Sr. Alemán sobre que yo manejo al movimiento #YoSoy132, es absolutamente falso. Yo no tengo ni he tenido ninguna injerencia, ni en su formación ni en su decisiones, aunque lo apoyo en algunas de sus demandas, por ejemplo, apoyo a #UANL132 en su exigencia de no ser obligados a votar por un partido en particular, a no ser chantajeados académicamente, a que sean respetados sus derechos. Apoyo al 132 en sus demandas de izquierda y en las radicales aún más, aunque también he sido un crítico del movimiento, puesto que no me parece correcto que sea anti personas, sino que, en mi opinión, debería ser un movimiento pro izquierda.
Lo que le exijo al Sr. Ricardo Alemán es una disculpa pública al movimiento 132 por insultarlo de esa manera, por denigrar la iniciativa estudiantil asegurando han sido manipulados por mí, por desestimar la capacidad de la juventud universitaria mexicana. También le exijo una disculpa pública para el periodismo en su conjunto, para la ética profesional, ya que no se vale inventar tonterías por fines económicos y políticos. Pero por encima de todo esto, le exijo a Ricardo Alemán una disculpa pública a todo el pueblo de México por trabajar sistemáticamente contra la equidad y la justicia, por trabajar contra los intereses populares usando la mentira y la bajeza periodística.
Para mí, sólo quiero que sea respetado mi derecho a réplica y que explicara de dónde sacó tanta fantasía.
Gerardo Cornejo
Respuesta del columnista:
Señor Cornejo:
Lamento confirmar que, a pesar de su larga trayectoria universitaria -al estudiar dos carreras -, aún no aprende a leer.
Si lee con cuidado y atención, verá que en el Itinerario Político del domingo 10 de junio, nunca digo que “usted maneja” el movimiento #YoSoy132.
Si lee bien, descubrirá que digo, entre otras cosas, que “todos en las llamadas izquierdas dicen que la mano que mueve al #YoSoy132 se llama Manuel Camacho”.
Si lee bien, comprenderá que señalo que “según las evidencias”, “algunos líderes visibles son… Gerardo Cornejo”, entre otros.
Usted, señor Cornejo, confirma en su réplica que es uno de los más activos líderes de redes sociales -que son los vasos comunicantes del movimiento estudiantil -; que apoya al movimiento #YoSoy132, que pertenece al Movimiento Progresista de AMLO, al que también pertenece de manera destacada el señor Alfonso Romo.
Si lee su propia réplica, descubrirá que usted mismo confirma la hipótesis que planteamos en el Itinerario Político del domingo 10 de junio.
Pero todo lo anterior es menor, frente al grave error que comete al confundir los básicos del periodismo.
Lea un poco, para que descubra que la noticia no es lo mismo que la opinión. Y cuando haya entendido esa diferencia vital, podremos hablar.
Por cierto, le recomiendo el libro Derecho de Prensa, de Salvador Ochoa Olvera, editorial Montealto.
Encontrará muchas respuestas de utilidad. Claro, si no es que su réplica sólo busca notoriedad.
Y de sus insultos, lo retratan bien.
Ricardo Alemán